Primera derrota del Ariznabarra en Olaranbe


Publicado el 2019-10-09



El Ariznabarra cosechó su primera derrota en campo propio, en su exilio de Olaranbe, ante un Gernika que demostró ser uno de los equipos más potentes de la categoría. Compitió realmente bien el conjunto dirigido por Jonatan Torío y Alberto Corujo, generoso en el esfuerzo y a la espera de fortuna en sus pocas aproximaciones al área. Los celestes se multiplicaron en defensa para frenar las acometidas de los bizkaitarras.

La contienda se decidió prácticamente a falta de un cuarto de hora para su finalización. Una jugada definió el sino del partido, con ese toque de suerte que siempre acompaña a los mejores equipos. Una gran jugada de los nuestros por banda izquierda llegó a los pies de Aizpuru al borde del área, que armó su pierna derecha para ejecutar un potente disparo que no pudo atajar el cancerbero visitante. El centrocampista gasteiztarra recogió el rechace y, en lugar de dar de primeras, intentó controlar posibilitando el robo de los centrales verdes. Sin solución de continuidad,  los foráneos salieron en contragolpe y en pocos pases llegaron a las inmediaciones del área de Julen. Cuando parecía que el peligro estaba abortado,  el disparo de un centrocampista guerniqués rebotó en Euken, en su intento de taponar, y se transformó en una vaselina perfecta que superó a Julen alojándose en la red. De lo que pudo haber sido ventaja celeste se pasó a la victoria visitante. 

El gol llegaba de mano de la mejor arma del Gernika: el contragolpe. Los vizcaínos se mostraron expertos en esta suerte futbolística y el guardameta se erigió en el principal impulsor de los mismos. Luego, la velocidad y la precisión de los pases hacían el resto. La exigencia física para los nuestros era enorme, con repliegues de largo recorrido.

Dominaron en la primera parte los de verde, pero sin crear claras ocasiones de gol. Aún así, el ritmo y velocidad de balón eran los propios de un equipo puntero de la tabla. Empujaban al Ariznabarra a agazaparse muy cerca del área. Como consecuencia, el robo de balón suponía una larga distancia a recorrer para llegar a la portería visitante. Además, los del barrio aparecían un tanto temerosos y fallones en los pases.

El Gernika perdonó una ocasión clarísima tras un centro desde la banda derecha que, solo ante Julen, enviaba por encima del larguero el delantero bizkaitarra. Aguantaban los nuestros con la portería a cero, defendiéndose con todo el alma ante el ritmo superior de los visitantes.

En la reanudación, a los tres minutos, llegó una gran ocasión para el Ariznabarra en las botas de Villén tras una internada de Molero, pero su disparo desde la línea del área fue repelido por el larguero cuando había superado ya al arquero. El posterior remate de cabeza de Unceta fue atajado por el portero guerniqués. 

Se sentían más cómodos los de Vitoria y empezaban a presionar más cerca de la defensa rival. Así llegaban los primeros robos cerca del área visitante, en uno de los cuales Aizpuru se equivocaba al tirar de lejos, en lugar de apurar para dar el pase a su compañero. También gozaban de una clarísima ocasión los de Gernika, con dos rebotes cerca del área pequeña. 

Era el preludio de la jugada clave del partido, que desnivelaba la balanza para el Gernika. A partir de ese momento el Ariznabarra se lanzó al ataque en busca del empate, pero sus intentos no llegaron a fructificar. Su ataque a tumba abierta fue aprovechado en la última jugada del partido por el Gernika para sentenciar definitivamente a nuestro equipo.

Excesivo castigo para un Ariznabarra que se mostró de nuevo como un rival competitivo al que no es fácil ganar. Desde esa premisa tendrá que encarar el próximo partido, de nuevo en casa, ante el Somorrostro.


Aupa Ariz !!