Los minutos finales vuelven a ser fatídicos para el Ariznabarra


Publicado el 2019-10-19



Como una película en bucle. Así se está convirtiendo cada partido de nuestro primer equipo en su periplo en Tercera. De nuevo remar contra corriente en la primera parte, nivelar la contienda tras el descanso y caer en los últimos minutos cuando la moneda decide mostrar su cruz. No mereció perder el conjunto gasteiztarra pero el fútbol no entiende de justicia y la Tercera castiga cada error sin compasión. El generoso esfuerzo físico de los nuestros merecía al menos un punto, pero la falta de experiencia en una división nacional está pasando factura a los pupilos de Jonatan Torío. Este sábado se la jugaba con el último clasificado, que de esta manera conseguía su primera victoria en la presente temporada. La racha de derrotas continúa y cada jornada se hace más difícil. No hay recetas mágicas: seguir trabajando en cada entrenamiento como se está haciendo y esperar a que la fortuna enseñe su cara amable.

   

Tomaron nota los de Vitoria del partido anterior y salieron con ganas de hacerse con el mando del partido. No creaban peligro pero tampoco pasaban apuros. El partido mostraba dos conjuntos parejos,  a los que las urgencias condenan a cometer errores no forzados. Y de uno de ellos vino el primer gol local. Un mal pase de Molero acabó en robo y rápida salida al contragolpe. La acometida azulgrana llegó con superioridad al área de Julen y el centro raso del extremo le regaló el gol al delantero bizkaitarra. Los errores en esta categoría se pagan y, si no lo aprendemos, no tendremos opciones de salvar la categoría. 

   

Otra vez se ponía cuesta arriba la partida y, como en otras ocasiones, con el marcador en contra los nuestros parecieron serenarse y jugar mejor. El dominio era visitante, aunque los locales esperaban alguna contra para matar el partido. Los celestes llegaban por ambas bandas a los dominios del Sodupe, pero tampoco gozaban de claras ocasiones. Así se llegaba al descanso, con las espadas en todo lo alto.

     

En la reanudación el conjunto local salió mejor y llegó en dos ocasiones a la portería defendida por Julen. Afortunadamente no acertaron los atacantes y el Ariz volvió a adueñarse del balón y percutir en busca del empate. Este llegó pasados diez minutos. Un córner magníficamente sacado por Aizpuru fue rematado por Castillo, que aprovechaba la salida en falso del cancerbero para cabecear al larguero y a la red. Las tablas en el marcador espolearon a los vitorianos, que se lanzaron a tumba abierta a por la victoria. Los locales, agazapados, volvían a esperar el error celeste para pillar desguarnecida la retaguardia gasteiztarra. Así gozaron de dos ocasiones claras que desbarató Julen con sendas intervenciones. También el arquero local se lucía a tiros de Unceta y Yeray. El juego iba de área a área, la balanza parecía no saber hacia donde inclinarse, pero la suerte volvió a decantarse por el rival. Una magnífica maniobra del delantero centro local desarmó a su marcador y le dejó solo ante Julen para batirlo en semifallo. Faltaban nueve minutos para el final y, aunque lo intentó hasta el final, el Ariznabarra no logró batir de nuevo la portería rival. Un buen disparo lejano de Viñaspre fue la ocasión más clara para hacer justicia, pero el portero local se desquitó del error en el gol con una gran parada. Duro castigo otra vez para unos jugadores que volvieron a dejarse el alma para volver de vacío. A continuar a la espera de coger la buena ola. Otra semana para intentar mejorar en la próxima cita.


Aupa Ariznabarra!!