Los errores condenan al Ariznabarra


Publicado el 2019-10-28



Ariznabarra 0 - 3 Deusto 


Ya hemos dicho muchas veces que la palabra "justicia" no tiene cabida en el fútbol. De nada vale cuando lo único que importa en este juego es embocar el balón en la portería contraria más veces que el rival. Los nuestros dominaron el partido correspondiente a esta jornada, salieron con las ideas más claras, ganaron en las disputas, gozaron de más ocasiones que en ningún otro partido, fueron "superiores" al Deusto, pero cometieron errores tan groseros que no se puede poner un pero al resultado. Esto es Tercera, ya lo hemos dicho muchas veces, y los rivales aprovechan cada fallo como el depredador que huele la sangre. El espectador sólo se fija en el atacante y celebra cada acierto. Pero la mayoría no es consciente de la dificultad que entraña ser defensa o portero. El error en el área contraria duele, en la propia te mata. Y este domingo lo comprobamos de la peor manera. En dos fases del juego en que el conjunto de Jonatan Torío y Alberto Corujo era dueño aparente de la situación dos balones en largo propiciaron sendos errores de la zaga y el portero local, que supusieron dos regalos para los delanteros deustuarras. Lo hemos visto en partidos de todas las categorías y competiciones. De hecho, el fútbol es un juego de errores y hay que trabajar para cometer los menos posibles. Un mal paso, un mal bote, una palabra no dicha, todo influye. Por eso es tan grande esta pasión inútil. Cuando te favorece te eleva; cuando no,  te golpea con el sabor amargo de la hiel.

Así se resume un partido en el que los nuestros salieron con las ideas muy claras desde el pitido inicial y encararon la contienda como de una final. Los celestes se dejaban el alma en cada disputa, se vaciaban en la presión y robaban el esférico para acometer el área rival. Ya en el primer minuto Viñaspre, tras robo, se adentró en el área y su pase fue interceptado por la defensa rival cuando parecía tener tiro franco. Poco después Aizpuru, en gran jugada personal, regateó a varios rivales pero su disparo salió rozando el poste. También creaba peligro el Ariznabarra en córner. Un pase en profundidad estuvo a punto de dejar solo a Castillo ante el cancerbero vizcaíno pero no consiguió controlar bien. Muchas oportunidades desperdiciadas por los del barrio y esa ley no escrita que siempre se cumple con los que están en la parte baja de la tabla. El Deusto, que se había visto desbordado, se encontró con el gol en un balón en largo que Durana intentó ceder a su portero. Sin embargo, se lo dejó al delantero que solo tuvo que regalar el gol a su compañero. La desgracia se volvía a cebar con nuestro equipo.

El fútbol tiene eso. Sin hacer prácticamente nada te puedes encontrar con un gol. Un gol que hizo mucho daño a los gasteiztarras, que durante unos minutos estuvieron "grogui". Una dura entrada de Viñaspre le pudo haber costado la expulsión. Cuando se serenaron los centrocampistas celestes volvieron a coger la "manija" y a recuperar el balón para surtir a los extremos. Otro pase a la espalda de la defensa volvió a dejar a Euken solo en el área pero el control defectuoso volvió a desbaratar la acción. En el fútbol moderno el control se ha convertido en uno de los factores más determinantes. El control puede otorgar la diferencia entre una ocasión clarísima y la nada. Así se llegaba al descanso, de nuevo con el marcador en contra y cuesta arriba. 

La vuelta al terreno de juego siguió por los mismos derroteros. Los nuestros se volcaban en ataque y el rival solo les paraba en falta. En una de ellas Castillo remató con contundencia pero el larguero repelió la ocasión. La fortuna no quiere saber nada del pobre. Un tiro de Viñaspre dentro del área fue repelido por el portero bizkaitarra y el rechace no pudo ser aprovechado por la delantera local. También Xabier gozaba de una buena ocasión tras fallo de los defensas rojillos, pero no pudo batir al arquero. Si eso fuera poco, en una jugada de estrategia Unceta era objeto de claro penalty por parte de su marcador. Sin embargo, ni el colegiado ni el asistente quisieron complicarse la vida. Al necesitado se le niega el beneficio de la duda. Como la vida misma....

No aprovechaba las ocasiones el Ariz y, de nuevo, un error, esta vez de Guillermo en la salida, le dejó solo al delantero para marcar a puerta vacía. Como una puñalada al corazón del equipo, como el estoque de descabello, como el tiro de gracia, así fue el balón traspasando la línea. Tan duro que en apenas dos minutos un corner a favor se convirtió en una contra cuesta abajo del Deusto que culminó en el definitivo tercer tanto. Otro duro castigo para unos jugadores que están trabajando duro cada entrenamiento sin recompensa. 

Y que lo van a seguir haciendo hombro con hombro, dispuestos a levantar al compañero cuando se duela por el error cometido, porque pase lo que pase de aquí a final de temporada nuestro afán es que nadie pueda decir que no somos un EQUIPO.

Aupa Ariz !!