El Ariznabarra estrena su feudo con empate


Publicado el 2019-11-10



ARIZNABARRA 0 - 0 SANTUTXU

Por fin llegó el día del debut del campo municipal de Ariznabarra en la Tercera División. El club ha tenido que esperar a la jornada número trece para estrenar su campo en competición oficial en lo que han sido unas obras de remodelación con una duración a todas luces excesiva. No parece de recibo que un campo que ha permanecido sin estar disponible desde principios de junio haya tenido que esperar para su inauguración a mediados de noviembre. El daño económico y deportivo (en lo que respecta a nuestra afición) ha sido importante, pero ahora ya no sirve de nada lamentarse y esperamos que la vuelta a nuestro feudo suponga un acicate para todos nuestros equipos. Al menos este fin de semana sirvió para que nuestro conjunto de Tercera División cortará la racha de seis derrotas consecutivas que le ha llevado a ocupar la última posición en la tabla de la clasificación. Lástima que solo pudiera conseguir un empate, pero el resultado no se antoja malo si tenemos en cuenta que la escuadra celeste jugó con un jugador menos durante casi noventa minutos (contando con los doce minutos que añadió el colegiado en ambas partes). La expulsión de Julen, el portero local, cuando todavía no se había cumplido el primer cuarto de hora de juego hizo que las nubes que se cernían sobre el terreno de juego fueran aún más negras. Ante el quinto clasificado y con un hombre menos la desgracia se volvía a cebar sobre los nuestros. Sin embargo, sabedores de que las reducidas dimensiones de nuestro terreno igualan las fuerzas, se encomendaron al esfuerzo redoblado para enfrentarse a un rival que tenía jugadores de mucha calidad en la punta de ataque. Así lograron resistir el impulso rojillo el resto de la primera mitad e incluso se mostró más solvente que el equipo foráneo a lo largo de los segundos cuarenta y cinco minutos,

El partido mostró lo que probablemente sea una constante a lo largo de la temporada en un campo que, si ya de por si era pequeño, ha visto recortada su anchura en dos metros. En una categoría en la que prima el poderío físico y la presión apenas si hay tiempo para encontrar un espacio y poder jugar el balón con cierto criterio. Solo los jugadores de gran calidad y que tienen esa capacidad prodigiosa de pensar con rapidez serán capaces de desequilibrar y elaborar jugadas de cierto criterio. También se pudo comprobar que las jugadas de balón parada serán determinantes para decantar la balanza hacia uno u otro contendiente. Afortunadamente la zaga celeste se mostró muy segura este domingo para desbaratar los peligrosos envíos de los magníficos lanzadores bilbaínos. En cualquier caso, este domingo sí se pudo ver a un Ariznabarra pleno de esas cualidades propias, de esas señas de identidad que han de ser innegociables para nuestros equipos. Todos los jugadores, desde el primero hasta el último, se vaciaron en cada lance del juego, se repusieron a cada golpe, bregaron ante un arbitraje sumamente implacable con el equipo local y volvieron al vestuario habiéndose dejado el alma en el campo. Decíamos jornadas atrás que, pase lo que pase, este EQUIPO ha venido a esta categoría a demostrar que es una “piña” y que hasta el pitido final van a vaciarse para que sus seguidores se sientan orgullosos de sus representantes. Sabemos que cada punto va a costar sangre (como la de Jon este partido), sudor (por encima de la lluvia que empapaba la camiseta) y lágrimas (las que estuvieron a punto de salir de los ojos de Julen al ser expulsado), pero los jugadores no van a cejar en su empeño.

Había empezado igualado el partido con un cierto peligro del ataque visitante, hasta que un error en un saque de puerta hizo que el cancerbero local tuviera que salir a intentar abortar la llegada del delantero vizcaíno. Sin embargo, éste se adelantó y su toque de balón sirvió para que Julen contactara con fuerza con su tobillo. A pesar de que el balón salió al banderín de corner el colegiado mostró la cartulina roja al arquero, la primera de las muchas que mostró al conjunto local. Cuando toca amonestar a los de la parte baja de la tabla no hay dudas. Es un código no escrito del estamento arbitral en todas las categorías. Sabemos que es muy difícil arbitrar y que todos en el campo cometemos errores, así que nunca hemos achacado al trío arbitral un resultado desfavorable para nosotros. La obligada incorporación de Guillermo a la portería celeste hizo que Olano tuviera que salir del terreno de juego en su primer partido como titular. Mala suerte para el joven canterano, que a buen seguro tendrá nuevas oportunidades. A pesar de salir en frío Guillermo se mostró muy seguro desde el primer momento y, salvo un error en una salida al suelo, fue inexpugnable para cada ensayo de los delanteros bilbotarras. La expulsión, además, obligó a Jonatan Torío a cambiar el esquema táctico y volver a la defensa de cuatro. Le costó un poco asentarse al Ariznabarra pero, una vez asimilada la nueva disposición, se ocupó de tapar las líneas de pase del rival para buscar en balones largos a su delantero centro, Unceta, que tenía que esforzarse más en tareas defensivas.

El mayor peligro del Santutxu llegaba en los corners y en las faltas, sobre todo en las proximidades del segundo palo, pero también se mostraban contundentes los gasteiztarras. Con un cierto sufrimiento se llegó al descanso, necesario para el gran esfuerzo de nuestros jugadores. La reanudación devolvió al campo a un Ariznabarra con las ideas muy claras, muy solvente en defensa y con la fuerza necesaria para salir con peligro en las botas de Alday e Hidalgo. La superioridad numérica visitante dejó de ser evidente y nuestros jugadores se multiplicaban para tapar el más mínimo hueco por el que entraran los atacantes foráneos. Jon y Euken dieron una clase magistral de labor defensiva en el medio del campo y el resto del equipo se contagió de su pundonor para no permitirse ni un solo error y despejar con contundencia cada balón en las inmediaciones del área.  Incluso, la mejor ocasión del partido llegó en un saque de banda de Hidalgo que, tras un forcejeo entre defensas y delanteros, acabó en el poste y en despeje del portero. No se alió la fortuna en esa jugada y Guillermo desbarató después una falta directa muy cercana al área. Hasta el final los celestes pelearon por un punto tan merecido como ganado a pulso. Este equipo merece más y va a seguir trabajando duro cada día para obtenerlo.


Aupa Ariz !!