Pobre imagen del Ariznabarra ante un Beasain poderoso


Publicado el 2019-12-15



Ariznabarra 0 - 3 Beasain

Mal día del Ariznabarra en su reencuentro con la competición tras el parón liguero de la semana pasada. Los de Jonatan Torío y Alberto Corujo no tuvieron ninguna opción ante un rival muy bien trabajado a nivel defensivo y que aprovechó los graves errores cometidos por su contrincante en el área de castigo. Los celestes mostraron una endeblez impropia de la categoría. Como máxima expresión de la fragilidad local basta constatar que los tres goles llegaron en sendos saques de banda dirigidos al área defendida por los gasteiztarras. Los de Ribera vieron las reducidas dimensiones de nuestro campo como una gran oportunidad de crear peligro con lanzamientos en largo de saque de banda. Los nuestros, además de conceder excesivas oportunidades de esta suerte, parecieron inocentes juveniles a la hora de defenderlas. La contundencia de que habían hecho gala en anteriores compromisos brilló por su ausencia y a los gipuzkoarras les bastó con aprovecharse de los errores para irse con una holgada victoria. 

El partido deja cierta preocupación en el seno de la escuadra celeste porque, a pesar de que las derrotas han sido numerosas desde que se inició la temporada, es cierto que en la mayor parte de los partidos el equipo había sido fuerte mentalmente y competía hasta el pitido final. Sin embargo, este domingo el Ariznabarra dio ciertas señales de fragilidad anímica, como si hubiesen empezado a rasgarse las costuras del traje del equipo. Siempre hemos hablado en estas crónicas de la importancia que para nosotros ha de tener el concepto EQUIPO. Hombro con hombro, metro a metro, entreno tras entreno, hemos de estar preparados para sufrir. Es dura la situación y no nos podemos permitir el abandono al desaliento. 

Muy pronto tuvo que remar a contracorriente el Ariz. Si en el primer minuto los vestidos ayer de negro ya avisaron en un saque de banda en largo que remató fuera el atacante completamente libre de marca, en la segunda oportunidad -minuto 7- la misma jugada, previo error en la salida de Guillermo, acabó en las redes de la portería local. Los errores se pagan y los errores graves de forma inapelable. Apenas instalados en el campo los nuestros habían de remontar lo que hasta ahora ha sido imposible. El gol desbarataba las opciones de que, avanzados los minutos, el Beasain pudiera ser presa de un cierto aniversario. Para un conjunto tremendamente sólido en la parcela defensiva todo era viento a favor. Para el Ariznabarra ese gol era un mazazo.

Aún así  reaccionó con paciencia y poco a poco empezó a tocar el balón con mas asiduidad y aproximarse al área foránea. Una buena jugada por banda derecha acabó con centro de Villén que no encontró rematador. Los de Torío comenzaban a jugar con criterio a nivel ofensivo, pero seguían adoleciendo de inconsistencia en las tareas de destrucción. Otro balón al área local acababa repelido por el larguero. Cada llegada del Beasain al área celeste desataba el pánico en los jugadores vitorianos.

La igualdad era la nota dominante en la parcela central pero el desequilibrio en la zona noble, allí donde se deciden los partidos, era palmario a favor del Beasain. En esas condiciones es imposible sacar algo positivo en cualquier enfrentamiento. El grupo vasco de la Tercera División exige un nivel defensivo muy alto y este domingo el Ariznabarra estuvo muy lejos del mismo. Al mismo tiempo apenas si creó peligro en el área beasaindarra, quizás por el entramado defensivo de una zaga plena de contundencia. No nos duele en prendas reconocer las virtudes del rival. 

Así se llegaba al descanso, con un Beasain muy cómodo, pero con las espaldas en todo lo alto. Quedaban cuarenta y cinco minutos y tiempo para arreglarlo. Quince minutos para templar los ánimos y cambiar la estrategia. Sin embargo, no pareció que los nuestros volvieran con las ideas más claras. El entrenador local movía el banquillo con la entrada de dos hombres de refresco y en la primera jugada entre Hídalgo e Isma un buen centro del lateral zurdo llevaba peligro a la portería visitante.

Pero poco más duro el encorajimiento local, ante un oponente serio y con las ideas muy claras. Sin permitir la mínima veleidad celeste esperaba paciente la ocasión para rematar la faena. Si la primera la desbarató Guillermo con buena intervención, en la segunda, tras otro saque de banda en largo, la indolencia de los marcadores celestes fue regalo bien aprovechado por el hábil delantero visitante cerca del primer palo. Nuevo error grosero que delataba el día negro de los nuestros.

A pesar de que aún quedaban veinticinco minutos, el partido pareció acabarse con esa jugada. Siguió inténtandolo el Ariznabarra pero la falta de convicción era evidente. La losa de los dos goles y la forma en que llegaron era evidente. La puntilla definitiva llegó a falta de cuatro minutos con un nuevo error local en saque de banda que acabó con el balón botando cerca del punto de penalty y una bonita volea del atacante visitante al fondo de las redes. Duro correctivo para un equipo totalmente abatido en el vestuario. A buen seguro el martes volverá al trabajo con las fuerzas renovadas, porque "es en los momentos de mayor oscuridad donde se encuentra la única posibilidad de salvarse"


P.S. Merecida victoria del Beasain, a la que no se le puede poner un solo pero. Por eso no es ninguna queja constatar la diferencia de trato que con ambos equipos tuvo el trío arbitral. En dos ocasiones sustituyó la amonestación por el aviso en dos acciones visitantes. No hubo tal advertencia para los nuestros: tarjeta sin contemplaciones. Los jueces no han de ser clementes con el poderoso e implacables con el humilde. No dice mucho de ellos.


Aupa Ariz !!