El Ariznabarra cae ante un Basconia muy superior


Publicado el 2019-12-22



Basconia 2 - 0 Ariznabarra


Nueva derrota de nuestro representante en la Tercera División en el último partido previo al parón navideño. Nada que objetar a la victoria del segundo filial del Athletic Club de Bilbao. El conjunto dirigido por Patxi Salinas fue superior en todas las facetas del juego al equipo celeste y dueño y señor de la contienda desde el pitido inicial hasta el final. Los pupilos de Jonatan Torío y Alberto Corujo se vaciaron en tareas defensivas a lo largo de los noventa minutos, obligados por un rival con un ritmo de juego y un despliegue físico muy superior. La diferencia entre un club profesional y otro amateur se hizo evidente en muchas acciones y los nuestros tuvieron que hacer esfuerzos improbos para intentar abortar las numerosas acometidas de los bizkaitarras. 

Las amplias dimensiones del campo de juego fueron aprovechadas por los anfitriones para desbaratar la presión celeste y mover el balón con criterio con el objetivo de crear superioridad en bandas. La velocidad de los laterales y extremos basauritarras eran un quebradero de cabeza constante para sus marcadores, sobre todo en la banda derecha del ataque local. El lateral derecho fue un puñal inasequible al desaliento y una y otra vez encaró a nuestros lateral y extremo con determinación. En numerosas ocasiones, haciendo gala de su habilidad técnica y explosividad, logró adentrarse en el área y desde la línea de fondo centrar raso en busca del remate de sus delanteros. 

Esta jugada se repitió a lo largo del partido, pero unas veces la falta de acierto y otras la defensa gasteiztarra evitaron que el balón traspasara la línea de gol durante los primeros cuarenta y cinco minutos. También Julen, nuestro cancerbero en esta ocasión, intervino con acierto más de una vez.

Los nuestros apenas si podían salir de su propio campo, aunque sí lograron construir algún contragolpe que rápidamente era cortado por los hombres del centro del campo local. Los vitorianos se encomendaban a las jugadas de estrategia para crear peligro en el área del oponente, pero en la primera mitad los lanzadores celestes no consiguieron dirigir el esférico con la suficiente precisión para inquietar al portero local.

Así las cosas, el Ariznabarra tuvo la fortuna de llegar al descanso con empate a cero en el marcador. La exigencia física había sido muy alta y, al menos, se veía recompensada con las tablas en el luminoso. Había que recuperar fuerzas para hacer frente a un nuevo asedio.

Así fue, aunque la primera ocasión fue para el Ariznabarra tras el saque de un corner que acabó en gol anulado a Castillo por falta sobre el portero. No cambió la dinámica de la primera mitad y el dominio del Basconia fue insistente con llegadas por ambas bandas. Al cuarto de hora una nueva incursión en el área de Álvaro, lateral derecho local, muy destacado todo el partido, acabó con internada de éste hasta la línea de fondo y un buen pase a la llegada del medio punta, que batía a Julen. Por fin lograba el Basconia romper la muralla celeste y poner en franquicia el marcador. El gol hizo que los nuestros fueran hacia arriba con menos precaución. De esta manera llegaron dos ocasiones: una en la cabeza de Aizpuru, que no logró dirigir a portería, y otra en los pies de Camino, que chutó suave desde fuera del área. La búsqueda del empate hacía que los nuestros dejaran más desguarnecida la defensa, con el consiguiente peligro de los rápidos atacantes locales. Dos claras ocasiones fueron erradas por los delanteros vizcaínos cuando la afición local ya cantaba el gol. Después de una buena ocasión para el empate tras un error de la zaga local que no aprovechó Unceta, el Basconia no hizo lo propio y castigó la falta de contundencia de la defensa gasteiztarra con una nueva internada en el área y un pase preciso que culminó el extremo izquierdo con tranquilidad. A falta de siete minutos para el final este gol era la puntilla para un equipo que lo dio todo, pero insuficiente ante un muy buen rival. Ahora toca descansar y volver de las vacaciones con ilusiones renovadas.


Aupa Ariz