El Ariznabarra recupera su espíritu


Publicado el 2020-02-09



Ariznabarra 2 - 1 Tolosa

El partido de este domingo en el campo municipal de Ariznabarra se presentaba como una auténtica final, con un equipo local que todavía estaba cicatrizando las heridas de la cornada múltiple recibida en la pasada jornada ante la Cultural de Durango. Los pupilos de Jonatan Torío y Alberto Corujo estaban ansiosos por despintar el borrón que tanto les dolió y se conjuraron para demostrar a la categoría que, si bien habían sido noqueados con suma violencia, no estaban dispuestos a tirar la toalla tan pronto.

Sabedores de que el Tolosa, otro rival recién ascendido, venía con la idea clara de vencer y acercarse de esa manera al objetivo de la permanencia, los celestes acometieron la contienda con la misma idea de los últimos partidos en casa: podremos ganar o perder, pero el equipo que quiera llevarse algo positivo de Ariznabarra tendrá que sudar la gota gorda.

No fue un partido vistoso; es difícil que pueda serlo con las medidas de nuestro terreno de juego. Además, los condicionantes con los que se llegaba al mismo hacían que nuestro representante intentara por todos los medios minimizar errores. Había un objetivo preceptivo: recuperar el espíritu, volver a ser ese equipo con alma y ser reconocible en sus señas de identidad. Y podemos afirmar que lo logró. Desde estas líneas debemos agradecer el compromiso que demostraron y el orgullo con que defendieron el escudo.

Desde el saque inicial los nuestros mostraron un dibujo táctico diferente, con tres centrales, y con más presencia en la línea de ataque. Más allá de esta variante, fue la actitud con que comenzaron en estos primeros instantes la que reafirmó al Ariz. Fue tal el ímpetu que en apenas cinco minutos habían cercado los dominios del arco rival con tres llegadas con peligro.

Hidalgo, en su posición de banda izquierda, se imponía a sus oponentes y en tres incursiones combinaba con Xabi para que Unceta, Viñaspre y Castillo gozaran de ocasiones muy claras. La falta de acierto y las intervenciones de un portero inspirado, evitaron el tanto inicial. Una lástima que un comienzo tan bueno no encontrara premio, porque el Tolosa se veía muy superado. No fue hasta el minuto quince que los de verde ayer elaboraron una contra peligrosa que, atento, cortó Valenzuela, titular por primera vez después su grave lesión. Hay que destacar su buena actuación después de tantos meses de rehabilitación. Nos congratulamos.

Los primeros veinticinco minutos fueron de dominio claro celeste, con llegada y muchas jugadas de saque de banda que buscaban la cabeza de los hombres de altura. Aún así, el portero tolosarra apareció intratable, con un dominio total del área. La puesta en escena del conjunto gasteiztarra era notable.

Sin embargo, todo se torció en ese momento. Un error en un saque de banda a favor acababa en la cesión de un córner para los gipuzkoarras. La ejecución del mismo fue perfecta y el delantero aprovechó para adelantarse y ,libre de marca, conectar un cabezazo inapelable. La jugada desperaba a Guillermo, el arquero local, que no podía entender que un nuevo error desbaratara el buen partido que estaba haciendo su equipo.

Como en otras ocasiones, todo se ponía cuesta arriba y el golpe anímico era considerable. Así, en los siguientes cinco minutos acusaron la inseguridad y estuvieron a punto de recibir otro tanto en un disparo que salió fuera por poco. Conscientes del momento, apretaron líneas y se afanaron por no conceder más ocasiones y llegar vivo al descanso.

Los minutos de refresco, con un solo gol de desventaja, sirvieron para tranquilizarse y preparar el tiempo restante con la certeza de que no había nada perdido. Y así lo confirmó en la reanudación. Se fueron convencidos en busca del área rival y una buena combinación, que acabó con centro de Unceta y parada del portero, fue el preludio de la acción decisiva. Una triangulación entre Lomba, Unceta y Xabi habilitó a éste para adentrarse en el área donde fue objeto de falta y el consiguiente penalty. Mikel lo transformó con suspense ya que el cancerbero tolosarra llegó a tocar el balcón. 

El gol tempranero espoleó a los celestes, que no dudaron en lanzarse en busca de la victoria. De este modo una pared entre Hidalgo y Camino rompió la línea defensiva tolosarra y continuó con un gran tiro del medio. Cuando ya se cantaba el gol en las gradas el portero volvía hacer gala de su categoría. Posteriormente, Castillo remataba un corner con un cabezazo certero que salió por muy poco por encima del larguero. También Hidalgo gozaba de su ocasión con un centro-chut que rozaba el larguero. 

El Ariznabarra se imponía en cada duelo y acariciaba el gol. No obstante, se llevó un buen susto en un fallo de la zaga local que a punto estuvo de costar caro. No hubiese sido justo y poco después un córner favorable al Ariznabarra, prolongado por un despeje de la defensa llegaba a los pies de Hidalgo, que batía por fin la portería visitante tras un rechace. Otro gol decisivo del canterano zurdo que abría la puerta del marcador. El tanto hacía justicia pero todavía quedaban diez minutos. 

Hasta el final cada jugador se fajó en la disputa para abortar cada balón al área que enviaba un Tolosa desperado. Era un botín precioso, que había que amarrar como fuera. En el descuento una indecisión de la retaguardia vitoriana tras un saque de falta estuvo a punto de tirar todo por la borda. Afortunadamente el extremo tolosarra marró en inmejorable posición y el partido terminaba para alegría de la parroquia celeste, a la que queremos agradecer su apoyo incondicional.

Si hay alguna victoria necesaria, merecida por el bagaje con el que se afrontaba el compromiso, era ésta. Estos jugadores sufrieron mucho la pasada jornada,con un vestuario roto, con lágrimas en muchos jugadores, y trabajaron desde el martes para, desde la unidad, volver a levantarse y derrochar alma y corazón. Podemos estar orgullosos de ellos. Pase lo que pase, no hay que olvidar: hombro con hombro para poder aguantar la mirada del compañero.


Aupa Ariz !!