Por fin puntúa el Ariznabarra como visitante


Publicado el 2020-02-15



Lagun Onak 1 - 1 Ariznabarra



La visita del pasado sábado a Azpeitia supuso el primer punto del Ariznabarra en tierras foráneas en su temporada de estreno en la Tercera División. La gran asignatura pendiente ha lastrado a los nuestros en su esfuerzo por mantener la categoría. Conscientes de ello y de que el partido ante el Lagun Onak era una auténtica final ante un conjunto que está coqueteando también con los puestos de descenso, los hombres de Jonatan Torío y Alberto Corujo saltaron al terreno de juego con la lección bien aprendida y desde el principio demostraron ser un grupo con alma y corazón. Si hace quince días vivieron una experiencia muy dura en Durango, transcurrido ese tiempo se han repuesto del golpe y continúan con la idea clara de enviar un mensaje a la categoría: pase lo que pase su afán es ser digno de la categoría. Los espectadores que asistieron a Larmendipe pudieron ver a un equipo tremendamente solidario, que se vació durante más de noventa minutos para sumar un punto. Cada punto les está costando esfuerzos ímprobos y, como tal, lo celebran con pasión.

Como decimos, la puesta en escena de los nuestros fue buena, con disciplina táctica, esperando en su campo con las líneas muy juntas para salir en contragolpe cuando robaban el balón. De esta forma, los locales se sintieron muy incómodos, sin espacios para sus habilidosos delanteros, y con muchas precauciones ante las rápidas salidas por banda de los celestes. La igualdad era la nota dominante y apenas si rondaba el peligro en las dos áreas. Los guipuzcoanos aparecían nerviosos, con la obligación de ganar para eliminar los fantasmas de las últimas jornadas. Sus ocasiones venían sobre todo en saques de esquina, pero la defensa gasteiztarra lograba despejar con contundencia. El peligro visitante llegaba sobre todo en internadas de Hidalgo, pleno de potencia, que culminaban con centros a la llegada de la segunda línea. Lástima que Aizpuru y Viana no consiguieran conectar con el esférico. 

El entrenador azpeitiarra entendió la situación y movió fichas para crear superioridad en esa banda aprovechando el buen juego de espaldas del delantero centro. Sufrió en esos momentos el Ariz, algo desordenado ante la movilidad del ataque blanco. Tocaba ponerse el mono de trabajo y aguantar hasta el descanso. Así lo hizo, para alivio gasteiztarra, y dedicó el tiempo de refresco a ajustar la presión y volver a rendir.

La reanudación, a pesar del cambio de un jugador local, volvió a parecerse al inicio del primer tiempo. Se sentían comodos y con las ideas muy claras otra vez. Sin embargo, a los siete minutos Aizpuru era objeto de una clara falta en la línea de tres cuartos, que incomprensiblemente no cobraba el colegiado, y la rápida contra local acababa con un zurdazo desde fuera del área que perforaba la portería de Guillermo por toda la escuadra. Un auténtico golazo, un tiro inapelable al que no quedaba más que admirar. Recibía un golpe el cuadro visitante, grogui por unos instantes que pudieron costarle el segundo gol. Movió el banquillo Torío con la entrada de Orobio y Zárate y, poco a poco, los de Vitoria volvieron asentarse en la cancha. Quedaba mucho tiempo y confiaron en la paciencia de continuar bien armados porque llegaría su oportunidad. 

El desgaste fisico era enorme, pero Hidalgo todavía tenia corazón para salir desde su campo y sortear a cuanto rival salía al encuentro. El poderío del lateral acabó en internada en el área y despeje a córner del central guipuzcoano. Subieron todos los zagueros celestes con el puñal entre los dientes, deseosos de aprovechar la ocasión. Aizpuru lo botó con maestría a la zona primer palo, donde Durana remató con la cabeza cruzando el balón al segundo palo. Lo celebraron como si fuera el gol de la victoria; el alto precio de cada punto en esta categoría lo merecía. 

Quedaban diez minutos para el final de la contienda y los locales, presos de los nuevos, se lanzaron en pos de la victoria. Los gasteiztarras estuvieron a punto de aprovecharlo en un contragolpe conducido por Zárate pero su autopase se fue excesivamente largo desbaratando lo que habría podido ser una clara ocasión para llevarse los tres puntos. Las tablas fueron definitivas y hay que darlas por buenas, sobre todo por el enorme esfuerzo realizado por un Ariznabarra con alma, espíritu y corazón. Ahora otra semana de duro trabajo para preparar el difícil compromiso ante el San Ignacio el próximo sábado de Carnaval.


Aupa Ariz !!