La misión del Ariznabarra se torna cada vez más imposible


Publicado el 2020-03-08



Somorrostro 3 - 0 Ariznabarra


La segunda vuelta le está enseñando la verdadera cara de la Tercera División a nuestro equipo. Los equipos ya se juegan el todo por el todo en cada compromiso y no permiten el más mínimo error del oponente. El Ariznabarra jugó un buen partido en su visita al Malecón, probablemente el mejor de todos los disputados lejos de su feudo, pero la gran calidad del ataque blanquiazul marcó la diferencia hasta el punto de conseguir una goleada sin ser superior a lo largo de los noventa minutos. El objetivo de la permanencia cada vez es más lejano, a pesar de que nuestros jugadores siguen dejándose el alma en cada lid hasta que siga habiendo la más mínima opción. 

Salieron muy concentrados los pupilos de Jonatan Torío y Alberto Corujo, conscientes de estar ante un rival poderoso, que quiere llegar al final de Liga entre los cuatro primeros puestos que dan derecho a pelear por subir a Segunda B. Los bizkaitarras salieron dominadores pero sin crear excesivo peligro de cara al marco defendido por Julen. Tan solo una buena combinación entre dos atacantes locales estuvo a punto de acabar en gol, pero Hidalgo -muy atento- sacó sobre la línea. Aparte de esa ocasión la igualdad era la nota dominante y los de rojo ayer no se limitaban a defender, sino que salían con peligro por banda izquierda con Hidalgo y Josu. El juvenil cuajó una muy buena primera mitad y se impuso a su marcador en bastantes tramos del partido.

De sus pies salió la mejor oportunidad del Ariz en esos primeros cuarenta y cinco minutos. El contragolpe bien llevado por los nuestros acabó en un centro preciso que cabeceó Viñas fuera por poco. Se encontraban cómodos los gasteiztarras y aparecían cada vez más seguros en defensa. El Somorrostro cada vez daba muestras de mayor nerviosismo. Daba la impresión de que habían subestimado a nuestros jugadores y éstos no querían ser víctima propiciatoria. 

Sin embargo, la jugada decisiva del partido llegó a falta de tres minutos para llegar al descanso. Y de una forma bastante injusta. Una salida del balón desde la zaga visitante fue cortada en clara falta por un jugador local. De manera incomprensible el colegiado no la cobró y en una rápida combinación el balón llegó al extremo izquierdo que, de fuerte disparo, batió a Julen cruzando el balón con maestría. Puede sonar a excusa y no es nuestra pretensión, pero realmente somos un equipo muy fácil de pitar. Un error en nuestra contra no supone ningún problema para el trío arbitral y se nota en jugadas como ésta. El hecho de ocupar el último puesto y muy lejos de la permanencia no debería ser un hándicap añadido, pero como sucede en otras categorías, en cierta medida se le pierde el respeto. Desnivelar la balanza de esa forma a un paso del descanso era un castigo doble. El empate al descanso hubiese sido lo correspondiente a los méritos de cada contendiente. Una buena primera parte se saldaba sin recompensa. 

   La reanudación siguió por los mismos derroteros. El Ariz, valiente, empezó a dominar y mover muy bien el esférico de lado a lado. Una volea de Viana no encontró portería y tampoco un disparo lejano de Villén. Pero la diferencia en esta bonita categoría está en las detalles. Así, a los diez minutos la primera llegada del Somorrostro tras un error en el pase de los nuestros siguió con un preciso pase a la espalda de la defensa que aprovechó el extremo derecho para batir sin compasión a Julen. La calidad es un grado y con apenas dos aguijonazos los vizcaínos dejaban prácticamente sentenciado el partido. No se vinieron abajo los nuestros y siguieron combinando con criterio, aunque sin lograr crear peligro real. Demostraron pundonor los de Torío, pero con eso no basta. Y los locales esperaron su oportunidad para volver a merodear nuestro área con un buen pase interior y llevar el definitivo tres a cero al marcador. Justa victoria del Somorrostro, excesivamente abultada. Pero la diferencia en las áreas, como en tantas ocasiones, fue determinante. Cada jornada la misión se hace más imposible. Pero hay que seguir hasta que quede aliento.


Aupa Ariz !!