Derrota por la mínima del Tercera en San Jorge


Publicado el 2020-12-20



Santurtzi 1 - 0 Ariznabarra

 

      El Ariznabarra cosechó su primera derrota en campo foráneo de la presente temporada. En un partido típico de la categoría los hombres de Jonatan Torío y Alberto Corujo se fueron de vacío del feudo del Santurtzi y deberán mejorar en los próximos compromisos para seguir batallando por alcanzar el objetivo de la permanencia. La primera mitad, con un Santurtzi mejor posicionado en el campo y con las ideas más claras, resultó determinante para el resultado del partido. 

     No estuvo bien nuestro conjunto en ese primer periodo y se vio superado por los morados, que sin crear excesivas ocasiones de peligro sí que tenían más presencia en el campo rival. La envergadura de los delanteros bizkaitarras resultaba un incordio constante para la zaga gasteiztarra, en especial Galder, que habría de convertirse en el protagonista del partido. Orobio y el juvenil Ibon formaron una pareja atípica para intentar hacerse con la "zona de máquinas", tarea complicada por la entidad de los oponentes. En repetidas ocasiones tuvieron que pugnar con el delantero de color, que supera con creces el metro y noventa, y sufrieron sus embates.  Ya en el inicio golpeó con fuerza al central Castillo, en una acción peligrosa que hubiera merecido la amonestación. El árbitro se mostró muy contemplativo con las numerosas acciones al límite del reglamento de los locales. La banda izquierda local se mostraba peligrosa pero tanto Villén como Lomba sabían frenar sus acometidas. 

    Eran los balones en largo el principal peligro del Santurtzi y de esta manera ponían en apuros a los defensas celestes. En uno de ellas, apenas transcurridos cinco minutos, un balón suelto estuvo a punto de acabar en gol. También en las jugadas a balón parado mostraba su potencial el cuadro local. Cada córner creaba sensación de peligro y uno de ellos no supuso el primer gol porque el poste repelió el tiro de Galder al borde del área pequeña. El único peligro visitante era el robo cuando el Santurtzi estaba volcado para salir en contragolpe buscando la velocidad de Moha. Sin embargo, no acababan de transformar esas contras en alguna ocasión de peligro real. Además, los zagueros locales no se cortaban a la hora de parar de cualquier manera el mínimo atisbo de escapada de nuestros atacantes. En ese sentido, los centrales del Santurtzi salieron, como suele decirse, con el cuchillo entre los dientes. 

    En el minuto veinticinco llegó la jugada que iba a desnivelar la contienda. Un despeje en largo llevó a una pugna de los centrales vitorianos con sus dos marcajes, el balón quedó a los pies de Galder, avanzó un par de metros y, viendo que nadie salía al corte, conectó un tremendo disparo al que no pudo responder Guillermo. El cancerbero gasteiztarra veía cómo el balón se colaba bajo el larguero de su portería con una potencia desmedida. Un golazo a los que sólo se puede responder como el tenista que golpea la raqueta reconociendo un buen golpe de su contrincante. Otra vez tocaba remar a la contra. El gol hacia justicia a lo visto hasta ese momento. Sobre todo porque había demostrado mayor ímpetu y una mejor lectura de las "segundas jugadas". Todos los rechaces eran para el Santurtzi y eso fue un debe que le costó muy caro. Fue una mala primera parte, quizás la peor de lo que va de temporada. Las escasas jugadas de peligro del Ariznabarra se vieron desbaratadas por el excesivo individualismo de los delanteros celestes. 

    Tras el descanso el partido se reanudó con las mismas características y a los diez minutos una falta botada por Galder estuvo a punto de subir el segundo gol en el marcador para el cuadro local. Poco a poco, con el cambio de sistema y la aportación de Camino en el doble pivote el Ariznabarra empezaba a adquirir mayor equilibrio. Orobio retrasaba su posición a su lugar natural de central y se mostraba certero en la defensa de su par. Zárate, en la posición de media punta, también contactaba más con el balón y, de ese modo, se lograba hilvanar alguna que otra combinación. También es cierto que los locales empezaron a pensar más en guardar el resultado y dieron un paso atrás.

    Los nuestros tuvieron una buena ocasión en un balón adelantado a la espalda de los centrales que controló bien Maroan internándose en el área, recortando magníficamente a su marca y en disposición de disparar a portería o pasar a sendos compañeros en el interior o al borde del área. Sin embargo, tiró al traste toda la ocasión con un nuevo recorte que fue una invitación a que le robaran el balón, algo que así ocurrió. El joven delantero volvió a pecar de bisoñez y egoísmo. Debe mejorar en esa faceta del juego y con la ayuda de sus compañeros a buen seguro que podrá lograrlo. Seguidamente Torío movió el banquillo dando entrada a Isma y Viana para darle refresco al ataque celeste. El pequeño ariete, más certero en la retención del balón, se convirtió en un marca más complicada para los centrales locales. De hecho, uno de ellos fue expulsado a falta de siete minutos tras un brutal salto de cabeza acompañado de rodillazo por la espalda.

   Antes de esa acción el Ariznabarra tuvo las mejores ocasiones en dos saques de falta botados por Isma. En el primero de ellos, a pierna cambiada buscando la cabeza de Castillo, éste fue agarrado de forma flagrante cuando iba rematar. Sin embargo, el trenzilla hizo el “don Tancredo” y obvió el penalty que hubiera sido cobrado sin ninguna duda en el área contraria. En la segunda ocasión, de nuevo con Isma y Castillo de protagonistas el bravo zaguero gasteiztarra conectó otro cabezazo para colocar el balón en disposición de ser rematado por Orobio. Tras un rechace el balón acabó en las redes pero el linier había levantado el banderín señalando un fuera de juego que dejó muchas dudas en el banquillo visitante. No hay VAR en Tercera y habrá que ver el video del partido para saber si nuestras impresiones son acertadas. En cualquier caso, el Ariznabarra no supo sacar provecho de los últimos minutos con un hombre más y el resultado fue el que es. Como siempre, no hay que excusarse en nada que no sean los propios méritos y el Ariznabarra no hizo lo suficiente para sacar algo positivo de su visita a San Jorge.

   El próximo domingo tendrá otra oportunidad de resarcirse en partido contra el Lagun-Onak, aplazado de la pasada jornada por motivos derivados del coronavirus. Un partido que habrá que preparar con determinación y acierto para conseguir la primera victoria como local. El avance de la temporada se hace cada vez más evidente, los puntos cada vez son más caros, las lesiones y sanciones se suceden y cada vez es más necesaria la aportación de todos para lograr el objetivo común.


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