El Ariznabarra recupera la esencia


Publicado el 2021-01-17



Pasaia 0 - 0 Ariznabarra


Empate merecido el que cosechó nuestro equipo el pasado sábado en el Jesús Mari Zamora. El conjunto celeste, dirigido por Jonatan Torío, cuajó una buena actuación en su vuelta a la competición después de tres semanas sin poder hacerlo por las inclemencias meteorológicas. Sin embargo, no acusó el hándicap y se mostró en todo momento como un equipo muy competitivo. La visita al líder del grupo sirvió para que los nuestros recuperarán las señas de identidad de los primeros partidos de la temporada, esas que había perdido en los últimos partidos. Solidaridad, concentración, sacrificio... Equipo, al fin y al cabo, es lo que se vio en Pasaia. Incluso gozó de un penalty en el último tramo del partido, pero Aizpuru erró en el lanzamiento. Una lástima porque la victoria hubiera sido un buen premio. Y ahí se vio a ese Ariznabarra en el que todos ganan y todos pierden. Hasta el final siguieron desde el primero al último con los cinco sentidos para volver a Vitoria con algo positivo. 

    El equipo es fiable en sus salidas y los contrarios ven a un equipo bien armado y con las ideas claras, al que es difícil vencer. Ahora toca revertir la situación de los partidos como local, con dos en cuatro días : el miércoles, el aplazado ante el Basconia, y el domingo ante el Anaitasuna. Dos piedras de toque difíciles, como todas, que van a requerir un plus en todas esas señas de identidad de las que hablábamos. Asignatura pendiente que hay que aprobar ya. 

    Fue un partido muy igualado en el que los locales tuvieron cierto dominio en la primera parte y los visitantes fueron mejores en la segunda. A pesar de ese control del partido en los primeros cuarenta y cinco, lo cierto es que las dos ocasiones más claras fueron del Ariz. La primera en un saque de banda en largo que continuó con varios rechaces en el área local y estuvo cerca de acabar en la portería. El córner posterior, botado por Antonio, fue rematado por Resano junto al primer palo pero no pudo dirigir el cabezazo. También Camino recogió después un pase filtrado, se internó en el área, pero el defensa logró arrebatarle el balón antes de conectar un disparo. 

    El mayor peligro de los blanquirrojos venía de las jugadas a balón parado. Sin embargo, tanto la defensa como Julen, que debutaba en la portería en la presente temporada, se mostraban seguros a la hora de defenderlos. El cancerbero realizó una buena actuación, con alguna parada de mérito, y acabó el partido con el cerrojo del arco bien cerrado. 

    Los últimos minutos de la primera parte fueron un recital de tarjetas del árbitro a nuestros jugadores. Y un par de errores en la vertiente defensiva pudieron costar caro antes del descanso. Tras el mismo, el conjunto salió muy concentrado, recordando los minutos fatídicos que en el último compromiso ante el Lagun Onak significaron la derrota en apenas cinco minutos. 

     Todo lo contrario en esta ocasión. Los celestes aparecieron más concentrados y se hicieron más dueños de la situación. La igualdad seguía siendo la constante, pero el Ariz estaba más cómodo y se proyectaba más en ataque que el primer acto. Mediada esta parte, el entrenador visitante movió ficha con la entrada de Zárate y Moha por Camino y Antonio, que estuvo muy solvente en su debut en la categoría. 

    Los relevos demostraban que el banquillo celeste no renunciaba al ataque. Y, fruto de los mismos, llegó la jugada del delantero, que se internó en el área y fue zancadilleado en el área. El colegiado no lo señaló pero el rechace llegó a otro jugador del Ariznabarra y su disparo al borde del área fue cortado con una mano clamorosa ante la que el árbitro sólo pudo señalar la pena máxima. 

Magnífica oportunidad para adelantarse en el marcador. Aizpuru cogió el balón y se dispuso a ejecutarla. Sin embargo, realizó un mal lanzamiento que hizo factible la parada del portero local. La jugada supuso un cierto bajón anímico para los nuestros y un subidón para los rivales, espoleados en busca de la victoria. 

    A pesar de ello los nuestros reaccionaron bien y la entrada de Viana, Molero y Orobio dieron refresco e intensidad al equipo. Cada uno aprovechó sus más o menos minutos para dejarse la piel en el campo. Todos demostraron lo valioso que es el hombre que entra en sustitución. Fueron equipo. 

     El Pasaia buscaba el gol con entradas por banda y centros al área pero Villén, Castillo, Mikel y Resano se mostraron inexpugnables. Obtuvieron la recompensa de dejar la portería a cero, la mejor para una zaga. Hoy destacar esos nombres es obligado para hacer una crónica con protagonistas, pero todos, los titulares, los suplentes que saltaron al campo y los que se quedaron en la grada, merecieron ese punto ganado con gran esfuerzo. 

     Pero este sábado no puede ser flor de un día. De nada vale si no mantenemos estos mínimos en cada partido. Sólo desde la máxima exigencia habrá posibilidades de obtener resultados positivos en cada partido. Ya conocemos bien la Tercera: si no estamos cerca del cien por cien, las opciones son casi nulas. El miércoles recibimos al Basconia, filial del Athletic, un muy buen equipo que hay que encarar con la determinación y la humildad necesarias. Queremos ver al Ariznabarra que se ve en otros campos.


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