Mucho Vitoria para un Ariznabarra en horas bajas


Publicado el 2021-03-11



Vitoria 3 - 0 Ariznabarra

Partido aplazado el disputado el pasado miércoles y tercera derrota consecutiva por tres goles a cero en diez días fatídicos para nuestro equipo de cara a sus aspiraciones en la categoría. Si bien fue diferente a las dos anteriores - enfrente estaba una escuadra muy fuerte y que debería pelear hasta final de la temporada por el ascenso- lo cierto es que se empieza a hacer evidente la altura de temporada en que estamos: la acumulación de esfuerzos se nota en las piernas y cada punto es más difícil de conseguir. Unbe, el feudo del filial eibarrés, se antojaba mala plaza para revertir la situación de las últimas semanas y la superioridad del rival corroboró dicha sensación. Como sucedió la temporada pasada, el partido fue la representación palmaría de la diferencia entre un equipo realmente “semiprofesional” y otro que compite en condiciones muy diferentes. La velocidad del juego, el despliegue físico, la superioridad táctica y la calidad de unos jugadores que aspiran a ser profesionales se hacían muy difíciles de contrarrestar por parte de unos jugadores con gran mérito, que defendieron la camisola celeste hasta la extenuación. Se vaciaron en el campo y sucumbieron en buena lid. No se puede reprochar nada a un equipo “amateur” que nos representó con orgullo y corazón. Baste decir que en el once inicial del conjunto que dirigen Jonatan Torío y Gerardo Larrea  había dos jugadores del filial juvenil. Un tercero, Ibon Zubizarreta, disputó el segundo tiempo con buen nivel. La misión era prácticamente imposible.

Las dos partes del partido fueron casi un calco. En los dos primeros minutos dos ocasiones para los nuestros: una en una falta cometida sobre Maroan al borde del área que Aizpuru lanzó por encima del larguero y la segunda en un potente disparo de Antonio desde fuera del área que se fue muy cerca de la portería. Quizás si en alguna de ellas se hubiera acertado habría habido una mínima oportunidad. Sin embargo, las dos fueron respondidas por el Vitoria muy poco después con dos zarpazos similares que desnivelaron la contienda a su favor, En la primera parte una contra rapidísima por banda izquierda acabó en centro al área y remate inapelable del extremo opuesto y en la segunda otra internada, esta vez por banda derecha culminó en un soberbio centro que cabeceó a la red el delantero centro. De lo que podían haber sido un 0-1 o un 1-1 se pasó rápidamente a un 1-0 y a un 2-0 que en ambos casos ponían muy cuesta arriba cualquier atisbo de reacción. En los primeros cuarenta y cinco minutos los nuestros tuvieron que exprimirse en un esfuerzo físico enorme para intentar tapar las vías que constantemente buscaban los guipuzcoanos. Se veían obligados a defender en su propio terreno de juego, con lo que la portería rival se veía muy lejana. El equipo quería aguantar el resultado, pero pronto había visto su arco perforado y tuvo que redoblar esfuerzos para no encajar más. Lo consiguió en su llegada al descanso, pero nada más reiniciarse la contienda veía como la diferencia en el marcador se ampliaba y se desvanecían las posibilidades fiadas a llegar al último tramo del encuentro con el marcador ajustado.

Aun así, siguió intentándolo el Ariznabarra y en esa segunda parte sí que estuvo más cerca de las inmediaciones de los dominios blanquinegros. El Vitoria había conseguido una renta cómoda y quizás se relajó un poco, pero lo cierto es que los celestes dieron más sensación de peligro y lograron entrar en alguna ocasión por banda para que el balón rondara por la zona del punto de penalty. También tuvieron oportunidades en un par de faltas y córneres que no acertaron a introducir en el arco rival. A falta de diez minutos llegó la sentencia definitiva con un nuevo gol local. Demasiado castigo quizás para unos jugadores que no lo merecían por el desgaste físico que realizaron. La derrota era justa, por supuesto, pero un tanto abultada para un Ariznabarra que esta vez sí sucumbió como “equipo”. Pero la calidad del rival se impuso sin piedad. A pesar del resultado el Ariznabarra tuvo atisbos de mejoría que deben ser la base para volver a ser un conjunto reconocible y poder sacar adelante un partido vital el próximo domingo ante el Santurtzi.


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