El balón parado condena al Ariznabarra en Basauri


Publicado el 2021-03-21



Basconia 2 - 0 Ariznabarra

       Cuatro minutos, tan solo cuatro minutos, los que fueron del 77 al 81, echaron por la borda el buen trabajo realizado por nuestro equipo en su enfrentamiento ante el filial rojiblanco. En un partido planteado eminentemente como un ejercicio de contención ante un rival poderoso los hombres dirigidos por Jonatan Torío y Gerardo Larrea realizaron un enorme esfuerzo físico y la mayor parte del tiempo supieron cerrar los espacios que insistentemente buscaban los gualdinegros. Es cierto que el conjunto gasteiztarra lo fio todo a la defensa y consiguió que los jóvenes jugadores que comandan Patxi Salinas y Javi Gonzalez se sintieran incómodos a la hora de penetrar la tela de araña dispuesta por los técnicos visitantes. Sin embargo, todo se fue al traste en dos jugadas de estrategia - un corner y una falta- que no supieron defender los celestes. La primera no debería haber sucedido porque el árbitro cobró como saque de esquina lo que claramente era un saque de portería. La segunda dolió porque el autor del gol remató con demasiada facilidad. Obviamente, un rival como el Basconia tiene recursos de sobra para ganarte pero dolió la forma ya que los nuestros hasta esos momentos estaban realizando un trabajo muy serio, con una buena lectura de las acciones defensivas y con un encomiable sacrificio. Más allá del resultado se vio a un equipo que compitió con espíritu y a unos jugadores que se dejaron la piel en el campo. No fue suficiente pero queremos destacarlo porque se hicieron muchas cosas bien. 

      Lo cierto es que el Ariznabarra salió muy concentrado y desde muy pronto se aplicó a la tarea de tapar los espacios que buscaba el rival en espera de cazar algún contragolpe tras robar el balón. La primera ocasión cayó del lado celeste por medio de una falta bien sacada por Isma que por muy poco no pudieron rematar Hidalgo y Castillo. Minutos después una internada por banda de Maroan prosiguió con un centro potente que Euken remató forzadamente por encima del larguero. En el primer cuarto de hora se había conseguido que el fútbol fuera espeso y los bizkaitarras se sintieran incómodos. Poco a poco empezaron a madurar el partido llevando el balón de una banda a otra y entrando por ambos lados con peligro que conjuraba la zaga gasteiztarra. La gran amplitud del ancho del campo basauritarra estuvo bien compensada con la línea de cinco formada por Villén, Castillo, Orobio, Resano e Hidalgo. Se emplearon a fondo para abortar cualquier acometida gualdinegra. Por delante, Urkiza, Euken y Antonio también se forjaron en defensa junto a Isma y un Maroan obligado a pelear por cada balón en largo. Los últimos cinco minutos de la primera parte sí supusieron momentos de apuro para el Ariznabarra, sobre todo con una ocasión que Hidalgo, que afortunadamente ha podido dejar atrás su lesión para ayudar al equipo en las batallas que se avecinan, logró despejar antes de que el delantero llegara al remate. 

    Se llegaba al descanso con un objetivo cumplido y todo por decidir. Y los primeros minutos siguieron la tónica del fin de la primera mitad. Tres llegadas por banda inquierda estuvieron cerca de dar un susto a Guillermo, pero perdonaron los delanteros locales. A partir de ese momento las aguas volvieron al mismo cauce de los primeros cuarenta y cinco, con un Ariznabarra bien asentado en su terreno de juego. La lesión de Resano provocó cambios en la zaga, el agotamiento también hizo mella en algunos jugadores, pero fue la falta de contundencia en dos jugadas a balón paradolo que desniveló el marcador a favor del Basconia. Resultado negativo, pero el desaliento del vestuario de regreso de la contienda dice mucho del orgullo de los jugadores. Deben seguir en esa línea para acometer la segunda fase con ilusión y competir como requiere la categoría.


#aupaAriz