El buen partido del Ariznabarra no obtiene recompensa


Publicado el 2021-04-18



Ariznabarra 1 - 2 Tolosa

 

               Dolorosa derrota del Ariznabarra en su compromiso del pasado domingo en un partido en el que hicieron méritos para ganar y, sin embargo, perdieron en los últimos instantes. A pesar de adelantarse en el marcador y gozar de numerosas ocasiones, de nuevo los errores se cebaron con los nuestros y tiraron por la borda todo el trabajo y el esfuerzo de los hombres dirigidos por Jonatan Torío y Gerardo Larrea. Es difícil explicar la sensación que se transmite cuando en muchas fases de la contienda has sido netamente superior al rival y no te alcanza ni siquiera para un mísero punto.  La primera mitad fue probablemente la mejor de la presente temporada, con multitud de ocasiones para ir con un marcador holgado a los vestuarios. Sin embargo,  en apenas dos llegadas los gipuzkoarras se bastaron para irse al descanso con empate. Es evidente en las últimas jornadas que el equipo no tiene la consistencia precisa para la categoría que intenta defender. Para marcar un tanto tiene que generar muchas ocasiones y el rival aprovecha el más mínimo error para castigar sin contemplaciones al conjunto celeste. Esfuerzo encomiable sin premio, derrota a falta de cinco minutos y un resultado que no hacía justicia a lo visto en el campo de juego. Pero lo que cuenta en el fútbol es el acierto y los goles y el Tolosa dio muestras de gran efectividad.

                Salió fuerte el Ariznabarra y desde el pitido inicial se lanzó en busca de la victoria. El entrenador local sorprendió con la inclusión del defensa central, Castillo, en la punta de ataque junto a Moha. La apuesta le salió bien ya que los balones en largo a los dominios del primero, que los ganaba en muchas ocasiones, eran correspondidos con la rapidez del segundo que era un constante incordio para los defensas de naranja ayer. Junto a ellos, Zárate, en la media punta se hacía con el control del balón y combinaba con ellos y con los carrileros. En apenas dos minutos una buena triangulación entre Hidalgo, Castillo y Zárate supuso la primera ocasión clara para los locales. Poco después una mano de un defensa tolosarra fue reclamada como penalty por los delanteros celestes pero el línea la señalo fuera del área. El acoso era constante y antes de los diez minutos un saque de banda de Hidalgo encontró solo a Valenzuela, que cabeceó junto al poste. Cuando se cantaba el gol el portero visitante la sacó en la misma línea de meta.

                La movilidad del ataque gasteiztarra ponía en serios aprietos a la retaguardia del Tolosa y una nueva internada de Moha en el área no fue culminada por poco al apurar en exceso sin tirar a portería. Los visitantes se encomendaban a las jugadas a balón parado para llevar el peligro a la meta defendida por Tabares, portero juvenil que debutaba en la categoría y que tuvo una actuación notable. En una de esas jugadas un balón suelto estuvo a punto de llevar el primer gol al marcador pero un defensa local consiguió despejar en la misma línea de gol. Respondió inmediatamente el Ariznabarra con  un centro de Villén que no pudo rematar Hidalgo con la dirección que pretendía. La insistencia de los nuestros encontró premio a los veinticinco minutos cuando otro balón en largo a Castillo fue despejado defectuosamente por el portero en su salida fuera del área; el despeje fue recogido por Moha que controló y alojó el balón en la portería con una preciosa vaselina. Gol merecido pero poco tiempo para disfrutarlo.

                Apenas siete minutos después, con el partido en una fase de intercambio de golpes, una falta lejana despejada por la defensa local que salió a continuación sin la vigilancia obligada en las marcas, acabó con un balón colgado que dejó solo al delantero naranja ante Tabares, al que batió con facilidad. El empate era el fiel reflejo de lo que ha supuesto la categoría para nuestro representante en la misma. Haciendo el mejor partido como local lograba el mismo bagaje que un rival que se había desbordado en todo momento. Aun así, no acusaron el golpe en demasía y se lanzaron de nuevo a la meta contraria. Una buena pared entre Zárate e Hidalgo acabó con un centro del carrilero que se paseó por área pequeña. En otra ocasión Moha llegó a línea de fondo pero no consiguió conectar con ningún compañero. El mismo delantero lo intentó desde lejos tras la caída de un balón que había ganado por alto Castillo pero su disparo se fue por encima del larguero. Se llegaba al descanso con la desazón de haberlo hecho casi todo bien y no haber logrado una mínima ventaja.

                En la segunda parte se empezó a notar el desgaste físico que había supuesto el esfuerzo de la primera en los jugadores del barrio y las fuerzas se igualaron y el encuentro se jugó más en el centro del campo que en las áreas. A pesar de ello las mejores ocasiones correspondieron al Ariznabarra, ambas en las botas de Zárate, que cuajó un buen partido pero no encontró el obsequio del gol. En la primera una llegada con fuerza de Hidalgo por banda izquierda acabó con pase atrás a Zárate que vio cómo su disparo era interceptado por un defensa antes de perforar la red. La segunda fue en un nuevo despeje defectuoso del portero visitante que recogió cerca del círculo central y desde allí intentó alojar el balón en la portería desguarnecida. No tuvo la fortuna necesaria, esquiva hace tiempo para los nuestros, y el balón se fue fuera por poco. Se movieron los banquillos para dar frescura pero todo siguió por los mismos derroteros.

                Cuando parecía que el partido conducía irremisiblemente a un reparto de puntos una pérdida en el círculo central fue aprovechada por los foráneos con un pase en profundidad al extremo derecho que entró en el área y cruzó de forma magnífica haciendo inútil la estirada del arquero local. Un knock out en toda regla que supuso una enorme decepción para todos los componentes de la plantilla, que no merecían tamaño castigo y que ven cada vez más lejanas las opciones de permanencia. Los nuestros lo dieron todo, alma y corazón, pero no fue suficiente. Ya sabemos que el fútbol no entiende de justicia.


Aupa Ariz !!