EL DERBI DE LOS HUMILDES ACABA EN TABLAS


Publicado el 2021-04-25



URGATZI 1 - 1 ARIZNABARRA 

 

            El Ariznabarra apenas pasó del empate frente al Urgatzi en partido correspondiente a la tercera jornada de la segunda fase de Tercera División en el grupo por la permanencia. Los hombres de Jonatan Torío y Gerardo Larrea tan sólo sumaron un punto en un partido vital para apurar las opciones de continuar un año más en la categoría. Un punto que sabe a derrota porque todo lo que no sea sumar de tres en tres significa hundirse cada vez más en el pozo. Apostó de inicio el cuerpo técnico por continuar con el mismo sistema de la pasada jornada con tres centrales y dos carriles, a pesar de la diferencia de dimensiones entre uno y otro terrenos de juego. También repitió con la inclusión en la dupla atacante del central Castillo, que tan buena labor realizara con el balón aéreo en el anterior partido contra el Tolosa, y Moha, para aprovechar su velocidad como baza para llevar el peligro a la portería rival. En esta ocasión los planes no dieron buen resultado. Ni el primero pudo llegar a disputar tantos balones ni el segundo supo imponerse a unos centrales mucho más lentos pero que se impusieron en la mayoría de los duelos. Tampoco hubo profundidad por bandas ni el centro del campo logró imponerse. Si a todo ello se añade que a los tres minutos un nuevo error en la zaga visitante acabó en gol de los de la ikastola, se puede decir que la ventaja concedida al farolillo rojo fue imperdonable.                        

            El Ariznabarra acudía a las instalaciones de Olabide con la losa de haber encadenado diez partidos consecutivos sin lograr una victoria. Especialmente en el último mes y medio, en el momento clave en el que la temporada empezaba a definirse, el conjunto celeste se empezó a deshacer poco a poco. Había competido en muchos partidos, la mayoría, pero no le había sido suficiente para agarrarse a la clasificación y poco a poco fue retrocediendo en los puestos hasta ocupar el penúltimo puesto de la misma por encima tan sólo de su oponente el pasado sábado. Desgraciadamente el partido era un reflejo de la crisis que asola al fútbol alavés, exceptuando claro está al San Ignacio, léase Alavés. Son dos equipos que se han ganado disputar la categoría, sin ninguna duda, pero también es cierto que, como todos los que llegan a la misma desde la Regional Preferente de nuestro territorio, lo hacen con una diferencia muy grande en cuanto a condiciones, que hacen muy difícil competir hasta el último partido.

           La moral se resiente y la única manera de levantarla es con resultados positivos. El encuentro ante el Urgatzi era una buena oportunidad para hacerlo y lo que se vio en el campo justificó la precaria situación de ambas escuadras. La liga pone a cada uno en su sitio y los dos últimos están ahí por algo. En nuestro caso se vuelve a evidenciar cada jornada la absoluta falta de gol. Así como sucedió en su último compromiso y, a pesar de no realizar una buena actuación, los celestes gozaron de numerosas ocasiones pero fueron incapaces de perforar la portería rival y tan sólo lo consiguieron en un penalty que les regaló un defensor local. Esa falta de pegada de la que ha adolecido toda la temporada el Ariznabarra ha sido su castigo. También es cierto que los nuestros jugaron  con superioridad numérica los últimos veinte minutos y ni por esas fueron capaces de lograr la victoria. Un resultado decepcionante a todas luces y un partido para estar muy descontento. No vamos a andar con medias tintas. Era un partido que, desde el absoluto respeto al rival, había que sacar adelante y no hacerlo es un gran debe de nuestro equipo.

            El Urgatzi se tomó el partido como una auténtica final con el afán de no hincar la rodilla ante un rival de la misma ciudad y pareció salir al campo más motivado que el Ariznabarra. Todo se le puso de cara cuando una pérdida del ataque celeste sin la presión posterior precisa acabó con un balón en largo a su delantero que cogió en línea a los centrales. Maiz se acomodó la pelota, entró en el área y cruzó al segundo palo alojando el balón en la red. De la nada conseguía el mayor rédito posible y el primer objetivo se había cumplido: adelantarse en el marcador. El gol dejó tocados a los nuestros, que se vieron completamente perdidos, con numerosas dudas en la parcela defensiva y sin ideas en cuanto a la elaboración del juego. A pesar de ello poco a poco, más por inercia que por otra cosa, empezó a gozar de alguna que otra ocasión. La primera llegó en una internada en el área de Moha con pase atrás que no pudo rematar con acierto Castillo. Otra falta sobre el propio delantero cuando iba a encarar al portero fue botada magníficamente por Zárate pero su potente disparo salió repelido por el larguero. En otro corner el balón salió despejado al borde del área y Euken enganchó una bonita volea que salió por encima del larguero. De nuevo Moha en una incursión en el área de castigo se quedó en mano a mano ante el arquero pero no supo definir. Más por empuje que por juego los de Torío habían tenido ocasiones para lograr el empate antes del descanso, pero de nuevo la inoperancia se hizo patente. Pudo ser peor porque al borde del descanso una nueva indecisión en el área visitante dejó sólo a un atacante local que superó por arriba a Guillermo pero se escapó por encima del larguero.

           La segunda parte siguió por los mismos derroteros: el Urgatzi protegiendo su “tesoro” parando el partido a la mínima ocasión jugando con los nervios de su rival y el Ariznabarra yéndose arriba con más tesón que ideas. Movió pronto el banquillo el técnico celeste dando entrada a Maroan, Viana y Lomba. Castillo volvía a su posición natural y se cambiaba también el sistema con cuatro defensas. Los cambios mejoraron al Ariznabarra y, unidos al desgaste físico de los verdes, hicieron que el dominio visitante fuera ya claro. La nueva delantera se hizo más incómoda para los defensas, que tuvieron que hacerse más contundentes en las disputas del balón. En una de ellas, en clara falta del jugador local, una protesta supuso la segunda amarilla para Calvoecheaga y la consiguiente expulsión. Quedaban veinte minutos y la superioridad numérica le daba más opciones al Ariznabarra. Sin embargo, tuvo que ser un penalty, por una tan clara como inocente mano, la única forma de que el Ariznabarra batiera a su oponente. Viana logró transformarlo

          Quedaban trece minutos, suficientes para lograr la remontada. Lo intentaron hasta el final los celestes y rondaron en varias ocasiones la portería contraria pero la precipitación algunas veces y la indecisión otras tantas hizo que ninguna acabara entre los tres palos. El pitido final supo a gloria a los de la ikastola y a decepción a los del barrio. Cada vez más lejana la opción de la permanencia seguiremos trabajando hasta que no haya ninguna. Que no sea por falta de esfuerzo.


Aupa Ariz !!